16/5/14

Los Borbones: ninfomanía, priapismo, pornografía

-Decíamos ayer:

” Enfermedad, locura, voracidad sexual, endogamia… son sólo algunos de los estigmas que jalonan las crónicas de los borbones, repleta de escándalos y extrañas muertes. Su obsesión sexual desde el primer borbón, Felipe V, hasta hoy es su más acusada característica, como gobernantes, la mayoría de ellos, fueron nefastos para España”.

Fernando VI fue un obseso sexual igual que su padre Felipe V el primer borbón, hasta el punto que mientras su esposa agonizaba él seguía manteniendo relaciones sexuales con ella.

Los borbones han sido tradicionalmente mujeriegos, empezando por el primero de ellos, Felipe V. Fernando VII tuvo cuatro esposas y numerosas amantes y qué decir de su hija Isabel II, de cuya relación con el capitán de ingenieros valenciano, nació nada menos que el rey Alfonso XII. Sabemos que fue así por la correspondencia vaticana y en concreto por una carta manuscrita de Isabel II a Enrique Puigmoltó y
Mayans
 asegurándole que el hijo era suyo.

Ahora le toca el turno a ALFONSO XIII, era hijo de Alfonso XII y María Cristina de Austria, su segunda esposa.

Alfonso XII del que ya dimos cuenta de su afición por las partes bajas de sus amantes en la anterior entrega. Era un chico moreno, bajito, putero, mujeriego y tuberculoso.
Alfonso XII era hijo de la reina, ninfómana, Isabell II, pero su padre no era su padre Francisco de Asis, sino de Enrique Puigmoltó y Mayans, uno de los amantes mas apuesto y deseado por la reina.

Visto lo visto no sé cuantos genes de borbón pueden quedar en esta dinastía.
Siguiendo en nuestra línea “chechual”, nos dedicaremos a hablar acerca de la gran afición al sexo y a la pornografía de este borbón, el monarcaALFONSO XIII. Pues bien, este cachondo personaje aparte de tirarse a todo lo que se movía y ser asiduo de lupanares, tenía una gran afición al incipiente cine pornográfico de la época. Se cree que entro en contacto con ese mundo en sus viajes por Europa y Estados Unidos, y viendo que en España no había nada parecido, le encargó al
 
Conde de Romanones que buscase a la gente adecuada para llevar a cabo la producción y realización de algunas películillas para su disfrute personal (y la de su borbona, egregia, insigne, ilustre, peleona  y real polla , por supuesto).
Todo esto no son divagaciones ni bulos maledicentes, es información contrastada que se conoce desde entonces y que en los últimos tiempos ha rescatado del olvidoRomán Gubern, catedrático de comunicación audiovisual de la Universidad Autónoma de Barcelona y el mayor experto en sociología e historia del porno que hay en España. Al parecer se sabe con exactitud que el citado Conde de Romanones al menos encargó tres cortometrajes a los hermanos Ricardo y Ramón Baños, dueños de la productora barcelonesa Royal Films. Los títulos de las cintas son: El ministro, Consultorio de señoras y El confesor ;fueron halladas recientemente por el productor José Luis Rado y el periodista Sigfrid Monleón y realmente son cortos, ya que su duración no llega a ser la de una película, y están fechados entre 1920 y 1926. Además la Filmoteca de la Generalitat Valenciana se encargó de su restauración, con lo cual ya están al alcance de cualquier investigador.
Lo más gracioso del asunto, es que el monarca pornófilo no sólo pagaba por estas pelis sino que a menudo sugería argumentos y situaciones en el guión…

La ajetreada vida sexual de Alfonso XIII  queda reflejada en un suceso que ocurrió en un viaje a Hollywood de este borbón follarín.



Fatty Arbuckle era una estrella. Acababa de firmar un contrato que lo convertía en el actor mejor pagado del cine mudo del momento, y decidió celebrarlo con una fiesta con un par de amigos, chicas y alcohol.

[Chicas, alcohol, chicas, alcohol, botellas de champagne, chicas, botellas de champagne dentro de una chica, MÁS ALCOHOL, chicas-chicas-chicas. Hey, chicas, ¡ALCOHOL!, más adentro la botella de champagne, chicas, hey, hey. Sangre. SANGRE. Alcohol. Champagne. Sangre. Chicas; ¡UY! una muerta.]

Alfonso XIII – ya derrocado rey de España y gran pornógrafo – estaba pasando una temporada en Hollywood, en la casa del actor Douglas Fairbanks quien, como excelente anfitrión, un día le preguntó:

Douglas Fairbanks: Majestad, ¿hay alguna estrella de Hollywood a quien desee conocer?

Alfonso XIII: ¡A Fatty Arbuckle!

Douglas Fairbanks: Mmmmm, vaya, Majestad. Me temo que eso no va a ser posible: desde que Fatty violó a aquella chica con una botella de champagne y le provocó una hemorragia de muerte (literal), Fatty no es – precisamente – un personaje popular en Hollywood.

Alfonso XIII: ¡Qué injusticia! Eso le podría haber pasado a cualquiera de nosotros.

Así sabemos:

-Nieto de Felipe II fue Felipe IV. “Libertino sin convicción y voluptuoso sin alegría”, se dijo de él que “era el monarca de vida más disoluta de su tiempo”. A su muerte dejó 32 hijos bastardos. Otras fuentes elevaban la cifra hasta la cuarentena.

-Felipe V, primer rey en España de la casa de los borbones, nacido en Francia, tenía por norma el coito diario. Durante su angustiada adolescencia se entregaba a episodios de masturbación. Con su gente llegada de Francia organizaba “lúdicas cenas que acababan convirtiéndose en estimulantes orgías nocturnas”.

-Luis I, quien subió el trono de España en 1724, a los 17 años de edad, abandonaba palacio con unas persistentes salidas nocturnas a barrios extremos, donde frecuentaba casas de dudosa reputación, “en las que daba rienda suelta a un temperamento fogoso, heredado de su padre”,Felipe V en sus salidas nocturnas se hacía acompañar de un conocido homosexual francés de apellido Lacotte.

-Carlos III, quinto hijo de Felipe V, tenía 22 años cuando contrajo matrimonio con una niña de 14, María Amalia de Sajonia, hija del rey de Polonia. Una crónica de la época dice que la fiesta nocturna celebrada como despedida de soltero “derivó en una orgía bisexual”.

-A Fernando VII, hijo mayor de Carlos IV, “le seguían sirviendo muy bien las mujeres de toda edad que prestaban sus servicios en los abundantes burdeles de la Villa y Corte, sobre todo el que era su preferido, el regentado por una tal “Pepa la malagueña”. Alardeando ante el duque de Aragón de las muchachas vírgenes que éste rey se hacía llevar a palacio, le dijo un día: “Salen de mi alcoba seguras de que ningún hombre podrá darles el goce que han tenido conmigo. Y añadiría: ¿Y sabes lo que más me gusta después del placer de poseerlas?, pues coleccionar los trapos en los que han dejado la prueba de su doncellez”.

-Isabel II era hija de Fernando VII y de María Cristina de Nápoles. Se la proclamó reina de España el 24 de octubre de 1833. Contrajo matrimonio con su primo Francisco de Asís, de inclinaciones homosexuales.

Isabel II estuvo “dominada por la misma incontinencia en materia sexual que había caracterizado a tantos de sus antepasados”. Esta reina tuvo amantes desde la temprana edad de quince años, entre ellos varios de sus profesores. Dio a luz una serie de hijos con hombres distintos, hijos “que asegurarían la descendencia y que resultarían sucesivamente reconocidos por un marido que nada había tenido que ver en sus gestaciones”. Su alegre vida “la llevaba a acostarse a las cinco de la mañana y levantarse pasadas las tres de la tarde”.

-Amadeo de Saboya fue otro rey calavera. Hijo de Víctor Manuel II, rey de Italia, Amadeo I reinó en España durante un par de años, entre 1871 y 1873. El registro de Solé atribuye a Amadeo de Saboya numerosas amantes: Una hija del genial Mariano José de Larra; una rubia inglesa a quien conoció en una fiesta formal y acabó en la cabaña de un pescador; otra dama “joven y de opulentas carnes”, la “hermosísima hija de un acaudalado italiano de Reus; otra “bella y acreditada cantante de fados”; una camarera de su mujer; una aristócrata rusa. El guarda de un parque de Turín manifestó que cuando Amadeo de Saboya era todavía duque de Aosta y no rey de España, “lo había sorprendido en plena comisión de un acto sexual con un niño”.

-Alfonso XII era hijo de Isabel II. Ocupó el trono de España durante 10 años, desde 1875 a 1885. Contrajo matrimonio dos veces: con su prima María de las Mercedes, fallecida al cabo de pocos meses, y con María Cristina de Austria. Murió tuberculoso.

Por Madrid corría la leyenda de que, para olvidar la muerte de su primera y joven esposa, “el rey se había lanzado a una desenfrenada carrera de eventuales amoríos con cantantes y vividoras”. En las tabernas se oían expresiones tales como “el rey está hecho polvo de tanto….”. De eso.

-Alfonso XIII, hijo póstumo del anterior, gustaba coleccionar películas pornográficas. “No le interesaban en absoluto ni la literatura, ni la pintura, la música o el arte. Solamente los caballos, la caza, los automóviles y la pornografía”.“Para nadie era un secreto que las aventuras extraconyugales de Alfonso habían experimentado un decidido incremento sin marcha atrás, paralelo a la evolución de la descomposición de su matrimonio… Al igual que su padre, era él persona escasamente selectiva a la hora de elegir eventuales compañeras de cama”. 


-Hay personajes a quienes la suerte de su nacimiento otorgó el cetro y colocó en el trono y que fueron, a lo largo de sus años esclavos del sexo. Reyes de honda religiosidad, profesantes y defensores a ultranza de la religión católica, envueltos en turbias historias de pasiones

Leer más en http://piratasdeaxel.wordpress.com/2010/07/22/alfonso-xiii-los-borbones-y-la-pornografia/
Libro EL ÚLTIMO BORBÓN http://www.edicionesirreverentes.com

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